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Mi experiencia de Pascua Misión

Guatemala - 2013

 

Pascua Mision

 

El Triduo Pascual lo compartí con Jorge, Mariale y Misael en la comunidad de La Abundancia, en la parroquia de Sacapulas, departamento del Quiché.

 

¿Cuál fue el regalo de esta experiencia? Encontrarme con personas acogedoras, pobres y solidarias. La Abundancia es una comunidad dedicada especialmente al cultivo de la cebolla. Muchos de ellos viajan a la capital a vender su producto y obtener así el sustento de su familia. Ahora, ya de regreso en la capital, cuando veo un “camión” de verduras, o los señores que venden productos en el mercado, pienso en Juan, el coordinador de la comunidad y también el otro Juan, subcoordinador, papá de una bonita familia. De ese modo estas personas que se esfuerzan en su trabajo se vuelven cercanas, conocidas. De alguna forma la experiencia vivida en La Abundancia me vuelve hermano de ese sector de la población tan discriminado y hasta temido.

 

Durante las celebraciones de Pascua pensaba que lo que Jorge, Mariale, Misa y yo hacíamos es lo que en grado superlativo hizo Jesús: hacerse hermano, compartir la vida, ser uno más de tantos humanos, especialmente los más pobres. No tengo dudas que con alegría me animaría a volver a participar en una experiencia así.

 

Hno. Juan Antonio Sandoval M.

 

 

Ninguno tenía idea de a lo que no estábamos metiendo cuando surgió por primera vez la propuesta de la Pascua Misión sin embargo con entusiasmo de quien quiere probar algo nuevo, la idea fue acogida y sin darnos cuenta, doce valientes estábamos metidos en lo que sería una pascua fuera de lo común. El frio, el calor, el cansancio, las incomodidades y todo lo que se puede ocurrir fue el riesgo que todos asumimos al confirmar y empacar nuestras cosas hacia un lugar perdido entre las montañas. La llegada a nuestro lugar miniatura en la nada fue especial, horas de horas de asfalto y bromas fueron la compañía ideal para no sentir el viaje tan pesado. Después de haber encontrado a nuestros guías, los cuales serian los encargados de trasladarnos hacia las respectivas comunidades, encontramos que el paraíso en la tierra si existe, y que la bondad de la gente no tiene límites. Ellos sin tener casi nada nos lo dieron todo. Su cariño y aprecio fue incontable, sus detalles te hacían grande el corazón y sus sonrisas eran simplemente maravillosas. En el tiempo que compartimos con aquellas personas pudimos darnos cuenta de que las personas podemos estar unidas a través de la fe, no importando que tan distintos seamos, ni que idioma tengamos. No hubo nada más gratificante que estar con ellos y compartir el mismo sentimiento de amor, sus detalles hacia nosotros fueron muchos pero lo más importante de toda la experiencia fue que nos dieron una gran lección, y que creo alguien famoso ya lo dijo y es que "nunca se es demasiado pobre para ser generoso". Y es que perdidos en la nada, lo encontramos todo.

 

Regina Sandoval

 

 

PASCUA MISIÓN: Experiencia profunda y gratificante que me permitió sensibilizarme ante la situación que viven o padecen las demás personas. Además de ser una experiencia de vida y de aprendizaje, me ayudo a seguir construyendo seres espirituales con liderazgo compartiendo desde mi propia experiencia.

 

¡Agradezco a cada uno de los Hermanos que hicieron posible esta actividad, realmente se compartió y se trato de vivir la pascua con el sentido que se pretendía!

 

Marielos García

 

 

 

Sin duda alguna fue una experiencia que me lleno en muchas áreas de mi vida. Primero me ayudo a desconectarme del vaivén diario y tomar conciencia de todo lo que me rodea, de la naturaleza, de los pequeños detalles, contemplar un atardecer y agradecer por ello. Además convivir con diferentes personas desde su perspectiva, desde sus posibilidades y vivir a su estilo el Triduo Pascual, dio otra perspectiva de lo que normalmente vivimos. La alegría y sencillez con que fuimos recibidos en algunas casas, el compartir un momento de oración y unirnos con una misma fe con la comunidad. La visita de los niños y el momento de juego, en donde te das cuenta que lo que importa es la actitud de cómo te enfrentes a la vida y en medio de toda dificultad los pequeños siempre te regalan una sonrisa, fue sin duda alguna el mejor regalo de esta experiencia.

 

Ana Lucía Vanegas