Celebrar lo que se vive y vivir lo que se celebra

 

Encuentro en el Centro del Hermitage, siguiendo el Itinerario "Buscadores de Dios".


El domingo 16 de junio, casi cuarenta laicas y laicos de El Salvador, se sintieron motivados para participar de una jornada de reflexión y oración en la casa del Hermitage. Varios de ellos vienen siguiendo este proceso de profundización de su fe desde los inicios del programa. Firme convicción es la que sostiene al grupo, dedicando una parte del domingo a perfilar su recorrido espiritual, a experimentar la comunión fraterna y a fortalecer su camino marista.


El foco de la reflexión se centró en la espiritualidad de las primeras comunidades cristianas, y fue animado por Nohemy Pinto, coordinadora de la Comisión laical, y por el h. Javier. Los postulantes Julio y Gerson, participaron del encuentro. Durante el mismo se profundizaron, con dinámicas diversas, los tres grandes rasgos de las primeras comunidades: la escucha de la Palabra, la unión en la oración y la celebración de la fracción del pan. Sonó con fuerza entre todos que, para los primeros creyentes, el reunirse para partir el pan era inseparable de reunirse para construir la fraternidad, porque estaban convencidos de que donde no se respeta o no se construye la fraternidad no se celebra la cena del Señor. Las primeras comunidades cristianas nos invitan a celebrar lo que se vive y a vivir lo que se celebra.


Diversas dinámicas nos ayudaron a hacer memoria del espíritu primero: experimentamos la oración del silencio, de la escucha de la Palabra y de la alabanza en medio de la naturaleza. Vivimos los gestos de partir el pan y compartirlo, de bendecirnos y de celebrar el encuentro con una copita de vino. Recuerdo de las primeras comunidades cristianas que sabían integrar la comunión de vida con la fracción del pan, con la eucaristía. Quedó el deseo de seguir encontrándonos.

 

 

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