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La experiencia de ser puente: I Oasis en El Salvador

 

El encuentro Oasis en Santa Tecla permitió a 27 laicos, laicas y hermanos de El Salvador, el domingo 17 de marzo, hacer la experiencia de "ser puente". Escuchamos durante la mañana que los muros crean límites, pero que los puentes permiten traspasar barreras. La acogida de los hermanos de la comunidad de Tecla nos posibilitó traspasar distancias y vivir la comunión. El tema reflexionado nos motivó a romper límites de posturas y posicionamientos mentales. El espíritu fraterno que reinó en el encuentro aproximó convicciones y actitudes de los presentes.

 

¿Puente o muro? fue la pregunta que configuró el recorrido del Oasis, y que iba surgiendo desde la motivación inicial, al tiempo hermoso de profundización personal, así como en el diálogo en pequeños grupos y en el compartir final de lo que seguía sonando en nuestro corazón. Nuestra actitud fue la de construir puentes y así lo expresamos con la dinámica de quitar los ladrillos del muro y servirse de ellos para levantar el puente. Suponía unir dos orillas, y enumeramos algunas: Rutina y creatividad. Fe y cultura. Amenaza y oportunidad. Apariencias y autenticidad. Indiferencia y sonrisa. Violencia y encuentro. Laicos y hermanos. Dispersión e integración. Activismo y silencio. Confort y compromiso. Razonamiento y corazón. Vida y espiritualidad. Aislamiento y diálogo. Juzgar y escuchar. Individualismo y comunión. Iglesia y sociedad. Conflicto y misericordia. Destruir y promover.

 

La reflexión que compartimos fue ciertamente en ambiente y clima de oasis. Nos supo a oasis el frescor espiritual que encontramos, la paz y el silencio que propiciamos. Nos supo a oasis el sosiego interior para vivirnos desde dentro. Como oasis resultó el encontrarnos de varios centros, el vernos, escucharnos, identificarnos y orar juntos. Nuestro oasis supo a comunión, a mutuo aprendizaje, a sonrisa, a celebración, a mesa compartida, a casa abierta de los hermanos. El almuerzo tranquilo y la sobremesa sin prisas convirtieron nuestro oasis en hogar.

 

Una expresión del papa Francisco, "vivir en el horizonte de la resurrección", nos ayudó a enmarcar nuestra reflexión dentro de la invitación al cambio y la conversión. El horizonte de futuro es de vida y resurrección, y nos impulsa a ser puentes y a construir puentes en nosotros mismos, en la familia, en la fraternidad, en el colegio, en la comunidad, en la sociedad, en la Iglesia, en la provincia. Cada uno debe ser puente, pero necesariamente con otros podemos construir puentes, que unan y que integren. Desde la fraternidad marista esto es posible.