Frontpage Slideshow | Copyright © 2006-2011 JoomlaWorks Ltd.

 

Inicio Facebook twiter Contáctenos

BANNER IDENTIDAD MARISTA 02

 

FONDO DE PANTALLA

 

banner 3

¿Cambiará algo?

La Resurrección no es un estado de ánimo

Noticias


+ J.M.J.CH. 10 de abril, 2020
VIERNES SANTO

 

TODO ESTÁ CUMPLIDO

Contemplar al que traspasaron (Jn 18, 1-19)

 

 

 

Estimado Marista de Champagnat:

 

En comunión en este día de Viernes Santo en donde estamos invitados a vivir la solidaridad con todos crucificados de la historia[1], de manera especial los enfermos y fallecidos a causa del COVID-19.

 

La celebración ayer de la última cena, la celebración hoy de la muerte y la celebración mañana de la resurrección, son tres aspectos de una misma realidad: La plenitud de un ser humano que llegó a identificarse con Dios que es Amor[2].

Este es el punto de partida para que cualquier ser humano pueda desarrollar su verdadera humanidad. Pero el amor es la meta a la que llegó Jesús y a la que tenemos que llegar nosotros. Ese amor es lo más dinámico que podemos imaginar, porque es el motor de toda acción humana.

 

¿Por qué le mataron? ¿Por qué murió? Jesús murió por ser fiel a sí mismo y a Dios. No se puede separar las respuestas a las dos preguntas. Jesús como todo ser humano tenía que morir, pero resulta que no murió, sino que le mataron. Esto último, tampoco hace de su muerte un hecho singular. La singularidad de esa muerte hay que buscarla en otra parte. La muerte de Jesús no fue un accidente, sino consecuencia de su manera de ser y de actuar. Creo que en la aceptación de las consecuen­cias de su actuación está la clave de toda la vida de Jesús. Debemos superar el mito de que Jesús murió por nosotros. Nosotros nos salvaremos viviendo como vivió Jesús, entregado a los demás.

 

Nosotros tenemos que separar la vida, la muerte y la resurrección de Jesús para intentar entenderlas, pero solamente la podremos entender si descubrimos la unidad de las tres. La muerte fue consecuencia inevitable de su vida, pero en esa muerte estaba ya la gloria. La trayectoria humana de Jesús terminó alcanzando la más alta meta: desplegar al máximo su humanidad, alcanzando y manifestando la plenitud de divinidad. Si no tenemos presente esto, nunca descubriremos lo que tiene de acicate para nosotros el darnos cuenta que un ser humano, en todo semejante a nosotros, pudo llegar a esa meta.

 

Celebramos la muerte porque es Vida es sí misma.

La VIDA ha estado siempre en Él.

Descubrirla en nosotros es la clave,

para que no nos asuste cualquier muerte. 

Y vivamos desde ahora mismo aquella Vida.

 

¡Profunda y solidaria vivencia de Viernes Santo!

 

Fraternalmente,

Hipólito Pérez, fms

Provincial

Maristas América Central

 

 

CRISTO, TE AMO

Fray Luis de León

 

Cristo, te amo
no porque bajaste de una estrella
sino porque me descubriste
que el hombre tiene sangre,
lágrimas, congojas...
¡llaves, herramientas!
para abrir las puertas cerradas de la luz.

Sí... Tú nos enseñaste que el hombre es Dios...
un pobre Dios crucificado como Tú.
Y aquel que está a tu izquierda en el Gólgota,
el mal ladrón...
¡también es un Dios!



[2] cf. Comentario al Evangelio Jn 18, 1-19, 42. Fray Marcos, 2020

 

 

 

 

POTAL VIERNES SANTO ESP PROV

BANNER relatos maristas 02

 

Pages from PROCESO MODELO DE MISIÓN

 

BANNER4

 

Desierto y oportunidad